10 noviembre 2008

ESE ERAS?

Pertenezco a una generación degenerada, que ha visto y echo cosas espantosas, una generación deshumanizada, con miedo a amar, con odio y rencor en los corazones, una generación olvidada y ocultada debajo de la alfombra de la vida, que no puede ver la luz del alba. Nuestras vidas giran en torno a los demás, somos dependientes a cada acción que sucede y nos movemos de acuerdo a ella, una generación generada de violencia, rechazada antes de nacer y sin sentido viviendo, pero mientras exista un rayo de luz al fondo del camino mantenemos la esperanza de salir.

01 noviembre 2008

MUJER TONTA, DECÍDETE

No siempre mi hombro reunirá tus lágrimas. Si hoy me buscas para consolarte, mañana seré sincero y te diré que ya no quiero ser tu pañuelo. Búscame cuando te canses de preguntarte ¿por qué me quieres? Cuando sepas la respuesta yo lo sabré y me uniré contigo. Me cansé de escuchar tu absurda risa, que se apaga cuando el orgullo te invade. Ya tomé la decisión, has lo mismo y no te dejes convencer por las tonterías que otro dice. Sé firme en tus decisiones y actúa rápido por que el tiempo es efímero.

FUCK BITCH

Si tu mirada fuera sincera, no me escupirías al darme la vuelta. Tus palabras me alegran, pero tus pensamientos me aturden. Dices que soy tu amigo, y me separas de los que quiero. La lujuria de poseer todo, te hace delirar y tratar de apoderarte de lo que no te pertenece. No me mientas, tu risa burlona ya la conozco.

UNA MUERTE ESPERADA

Hoy murió mi perro (23.8.8) hoy acabó su triste existencia de no ser querido por nadie. La pregunta es cómo murió? Se llamaba Cobi y cada vez que nos veía movía su inútil cola. La mayoría de nuestras mascotas mueren así. El primer día que lo conocí era demasiado tímido hasta que fue tomando confianza. Yo había salido y cuando regresé a casa vi a Cobi afuera moviendo otra vez y por última vez su inútil cola. Al abrir la puerta Cobi quería entrar pero lo impedí, sin embargo, se escabulló entre mis piernas y logró entrar, subió al segundo piso para devorar un ilícito bocado. Dos noches antes mamá había comprado veneno para matar a un posible roedor y yo había preparado el veneno combinándolo con un poco de arroz. Cuando Cobi y yo entramos no sospechamos que las puertas del segundo piso estarían abiertas. Cobi subió y su olfato lo guió a mi cuarto, sus ojos vieron un tipo de comida y su lengua empezaba a babear, sus patas lo acercaron al arroz, y su cuerpo se dejó llevar a la muerte. Fue culpa mía por encender el televisor y no echar un vistazo arriba. Cobi tosió y escuché sus pasos agonizantes. Fue culpa de mamá por abrir mi cuarto y no cerrarlo. Subí rápido al escucharlo con el presentimiento que se volvía realidad. Lo busqué y lo hallé en su casa dando vueltas. Sentí tristeza y lo saqué, ya era tarde, sus patas ya no podían sostener aquel cuerpecito lleno de pelos que alguna vez bañé. Se desvaneció y temí por su vida, ya era tarde. Botaba espuma por la boca y casi no respiraba. Luché con él por aferrarse a una vida efímera. Le di agua con aceite. Era tarde para un lavado gástrico. No dieron resultado mis vanos intentos. Finalmente sólo quedó un melancólico recuerdo. Lo acomodé de manera que pareciera que estaba durmiendo. Siempre sucede lo mismo, primero un perro luego el gato. Tenía la esperanza de volver a verlo caminar, pero su cuerpo inmóvil desvanecía mi esperanza. Salí de casa y dejé una nota que decía: “Cobi murió por tu culpa, lo entierras” tratando de culpar a otro, lo hice para no sentirme mal y simular que el daño lo hizo otro.

23 junio 2008

LUISA

Rulitos y largos eran antes,
Oscuros siguen siendo, por qué
Xuxa ahora son como fideos.
Algún deseo de cambio o
No te dejaban peinarte
Adiós hermosos rizos.
Saludos para TACUCHI donde te encuentres, aunque no escuches mi grito desesperado, y para sus cabellos que ya maduraron y saben bailar con el viento.

LOOK AT ME

Existen alrededor nuestro demasiadas miradas perdidas, ojos que se fijan en tu rostro, en tu cabello, en tu espalda, dos cuartas más abajo, en tus pies, en tus manos, en tus ojos. Penetran algunos como rayos ardientes que aceleran el corazón, otros de los que prefieres huir. Demasiadas miradas, imposible de estar pendiente de todas ellas, pero siempre concentrada en una de ellas. En aquella mirada que desgasta tus pupilas, en aquella en sólo existe para ti, en la que quisieras hacer tuya. Deseas que la distancia entre las contemplaciones se haga mínima, hasta que se unan en una sola, y poder ver con los otros ojos lo que el pensamiento oculta, descubrir sus inquietudes y caer en el vacío profundo del olvido mientras las últimas lágrimas se evaporan con el suspiro silencioso del deseo.

09 junio 2008

DULCE RECUERDO AMARGO

Quiero que cada gota de lluvia golpe mi piel y me desangre, que el viento silencie mi voz, que el frío congele mis pensamientos y que borren tu recuerdo imborrable. Quiero convertirme en hoja y no sentir nada, no sentirme nervioso con tu presencia, no escuchar tu voz inquietante. Quiero ser otro y al pasar por tu lado desconocerte, olvidar el día que nos conocimos, olvidar tu nombre y tu existencia. Quiero perder la razón, besarte, abrazarte y luego botarte y no sentirme mal por ello. Quiero no ser yo.

29 abril 2008

ALLÁ ARRIBA NOS ENCONTRAREMOS

“Sucedió tan rápido, que no se detuvo a reflexionar el por qué de ese hecho; es que así es la puta vida, te da sorpresas inesperadas cuando menos lo esperas y qué sorpresas”

La había acompañado durante toda una vida, había sido el hombro de lágrimas de adolescente, había estado gritándola tantas veces que cada grito finalmente se había convertido en palabras de cariño. Todo acabó sin palabras. Ella lo encontró con los ojos desubicados, con la piel fría, el corazón perezoso y con un miedo terrible de abandonarla. Allí, ella se convirtió en papá, cambiaron de papeles, e hizo lo que tantas veces él hizo por ella: ayudarlo.

Lo llevó a recuperarse, pero se dio cuenta que era el fin, el fin de una existencia llena de buenas acciones, de esfuerzo y empeño por conseguir lo inalcanzable, de amor a los hijos, de frutos cultivados de buena semilla; y que ahora se acabaría. No pudo escuchar sus lamentos, pero en sus ojos leía el deseo de seguir viviendo. Las lágrimas se convirtieron en sus compañeros, mientras con palabras suaves decía, todo saldrá bien.

Así terminaron dos vidas, pero una tiene el deber de continuar, de conseguir el último deseo de él, seguir vivo, porque la vida continúa, con sus pausas, con sus sobresaltos y con sus bromas. Para adelante es el mañana y allí debemos ir.

Queda guardada en lo profundo de ella una huella imborrable, que siempre la acompañará y será su guía. Luego se reunirán, pero mientras él está allá y ella acá, habrá que luchar por alcanzar ese sueño. Se fue un gran hombre. Escuché por allí a alguien preguntarse: “¿Para qué ser bueno, si los malos viven más?” eso dice que fue querido por todos.

Para una mujer luchadora, para una amiga con esperanzas. Contigo ahora y después.

11 marzo 2008

VÍNCULOS…NO MÁS

“Cuando uno tiene amigos, se crea entre ellos una relación de amistad que genera sentimientos de afecto, aprecio y amor”.

Siempre he tenido la idea, que cuando uno conoce a alguien y se hacen amigos, esa persona espera algo de ti, debido al lazo invisible que los une. Ese algo es una cosa abstracta, como el interés por saber cómo estás, la preocupación de saber qué te sucede y los problemas que tienes o simplemente la necesidad de saber dónde estás. Extrañamente eso no ocurre conmigo.

Muchas veces me he preguntado por qué y también lo he tratado de averiguar y cuando pienso en ello, retumba en mi oído las palabras de aquella mujer que me dijo: Tú no quieres a nadie. He tratado de buscar las causas de por qué soy así, será la falta de cariño en mi infancia, la ausencia de mis padres, o tal vez la personalidad que me define.

Sin duda alguna la amistad da, pero también espera recibir. Siento ser como soy, lo siento amigos. Siento pereza para preocuparme por los demás. Ingrato, dura palabra pero a veces necesaria para decirla. En fin, los vínculos no son parte de mí, tampoco espero recibir nada, pues soy consciente que no aporto nada. No más vínculos por favor.



Lágrimas inconclusas,
difíciles de brotar.
Pecho sin esperanzas
sin poder amar.

Tu amada ayer murió,
no volverá más.
Tu corazón rugió,
sin echar lágrimas.

04 marzo 2008

NOCHES DE LIBIDO

Crucé la pista y me encontré en la puerta del instituto, donde pasaría las noches más agradables de ese verano.

Entré temeroso y lo primero que vi, fue una señorita bien vestida, con el logotipo del instituto en el pecho, ya no recuerdo su nombre, pero eso no tiene importancia. Me acerqué a ella y le dije: ‘Buenas tardes, soy el estudiante del curso de computación, ¿dónde es el salón?’ Ella levantó su rostro, pues estaba leyendo un folleto de no sé qué. Me miró y dijo: ‘Sí, habla con esa señorita’ y luego siguió leyendo. Su actitud me pareció de aquellas muchachitas sobradas y con aires de grandeza, pero con un gran vacío en la cabeza. Eso lo descubriría luego.

La señorita a la que se refería, era más atenta, tenía alrededor de 30 años y pesaba más de 80 kilos, tenía una sonrisa encantadora y era muy alegre. Ella, luego de preguntarme mi nombre, me entregó un carné y me mostró el salón de clases. ¿Su nombre? Tampoco lo recuerdo. (Es que no soy bueno para recordar nombres).

Entré al salón y vi algunos estudiantes, pero al profesor no. Tenía la edad suficiente para sentirme intimidado ante cualquier pregunta, así que empecé a imaginar cómo sería el profesor. Mientras eso el salón se fue llenando y luego llegó al profesor. Un tipo de 35 años, con una voz fuerte y un acento medio español (joder). Tenía la frente con entradas pronunciadas igual a la de mi papá, vestía siempre camisa, pantalón y su obligada corbata.

Los personajes que encontré en mi salón, eran una mezcla de edades, desde niños de 9 años, hasta señoras que pasaban los 40. Eran peculiares, en particular un gordito, muy alegre, le gustaba bromear a los demás y hablaba rápido, apenas entendía lo que decía. Pero era un trome cuando el profesor dejaba algún ejercicio, porque era uno los primeros en acabar, así parecía inútil que tomara clases (esa era una de las rarezas que no lograba entender, por qué una persona que sabía muy bien computación, estudiaba computación. Para ufanarse?)

También había una chica, muy guapa, coqueta, de cabellos largos y ondulados. Le gustaba sentarse siempre al fondo y aprovechaba para conversar con el profesor (con la excusa de preguntar una duda) en el entretiempo o cuando el profesor dejaba alguna práctica. Siempre sospeché que era más que una chica estudiante. Pero en fin, no era mi problema. Así pues, comencé el primer día de clases, con rarezas y excentricidades que luego se convirtieron en algo cotidiano.

A lo largo del curso, cambié de profesores muchas veces, cada uno más raro que el otro y descubrí que el mundo de la computación era como echar mermelada al pan, pero no fue sencillo cuando lo inicié. Así, era mi obligación ir a las benditas clases los sábados, empezaba a las 2 pm. Allí fue cuando descubrí que sería pésimo en puntualidad, pues casi siempre, por no decir siempre, llegaba tarde a las clases; y tenía que soportar la mirada de incomodidad del profesor.

Los sábados pasaban y fui aprendiendo cada vez más. Me gustaba el lugar, pequeño, acogedor, confortable pero con un ruido fastidioso de los carros que transitaban en la avenida. Llegaba la noche y a veces me ponía a jugar en las computadoras con Internet, que en ese tiempo costaba 2 soles la hora, pero allí sólo costaba una ‘china’ la hora, así que aprovechaba en jugar, chatear, mandar mensajes o escuchar música.

Extraño cuando salía del instituto, ese olor a calle, las noches iluminadas por montones de letreros, la brisa de la noche de verano, a los amigos, al señor del quiosco, al paradero donde esperábamos el autobús, a los papas que recogían a sus hijos pequeños, a las riñas y bromas entre los profesores, a las veces que me quedaba dormido en el carro de camino a casa, a los golpes que me daba contra el asiento de delante cuando el autobús frenaba (no, eso no extraño) y a esa vida libre sin preocupaciones.

El último día llegó y mis notas no fueron muy altas, pero iban conmigo. Estaba conforme. Al día siguiente recogí mis ‘cartones’ de ‘Técnico en Computación’ y dizque ‘Diseñador Gráfico’. Salí por la puerta de atrás y cuando me iba vi a la señorita ‘bien vestida’ besándose con el chico de limpieza que finalmente había logrado su propósito. Así termino mis clases, sin una despedida, sin lágrimas pero con una enorme nostalgia de ya no volver a regresar, así estaba indeciso si tomar o no el ómnibus, y finalmente me ganó el frío y retorne a casa.

09 febrero 2008

RETRATO DE JUVENTUD

Hola le dije, pareció no reconocerme y después de segundos fugaces, me contestó el saludo. Tiempo ha pasado desde que nos volvimos a ver, mucho tiempo…

En ocasiones, cuando ves a alguno de tus amigos del colegio, prefieres pasar de largo y evitar todo tipo de conversación y acercamiento. ¿Por qué tener miedo? Siempre que yo veo a alguno de mis amig@s, lo saludo y empezamos una pequeña charla inútil, lo raro de esto es que cuando me saludan, no me llaman por mi nombre, sino por mi ‘chaplin’. Y cuando los veo están iguales a como salieron del colegio, tienen las mismas miradas perdidas y llenas de entusiasmo, pero así se ven más maduros. Cada uno de ell@s con una vida diferente, unos lograron sus sueño, otros están en el camino y otros pocos no lo consiguieron.

REFLEXIÓN #1

Te has puesto a pensar, si lo que haces todos los días, lo haces porque quieres hacerlo o porque tienes que hacerlo? es decir, eres libre de elegir lo que haces o haces las cosas porque los demás aceptan eso. Muchas veces actuamos según lo que los otros piensan que está bien, sin embargo, creo que existen ocasiones donde es necesario romper ciertas reglas, al fin y al cabo tales reglas las hemos creado nosotros, no? Actuemos como nos dicta nuestra razón, y tomemos en cuenta las consecuencias de ello.

CUANDO EL AMOR SE ACABA

Las personas se casan por amor (al menos debería ser por ello), pero luego ese amor se acaba, se gasta con el uso diario, se transforma en rutina y termina siendo un recuerdo de juventud. Es cierto que el amor es una enfermedad, sus síntomas son: te vuelve imbécil, llegas a cometer una sarta de estupideces, te sientes raro, siempre estás volando, no dejas de pensar en esa persona y sientes un cosquilleo incesante cuando estás a su lado. Lamentablemente no existe cura, pero en el proceso de esta enfermedad, las personas la disfrutan, así que, para qué molestarse en buscar una cura.

Tampoco es contagioso, pero si genera envidia (y más si tu amigo se queda con tu chica) por ello hay que tener cuidado con ella. Pero como la enfermedad cotidiana, el amor también tiene un tiempo de duración, luego de eso desaparece, sólo quedan recuerdos, escombros, susurros, alegrías, penas y todas las cosas que en este momento te imaginas. Es decir acaba, se termina, es ahí donde el sentido del matrimonio se convierte en una gran nada.

El marido llega a casa y saluda a su mujer, (ella le pregunta: ¿Te sirvo? Él responde: No como antes) hace años cuando eran jóvenes ella le hubiera recibido con un gran beso y él hubiera respondido con un ‘te amo’. Pero ahora que se acabó la ‘chispa’ ella sólo pregunta ¿cómo te fue? Y él ya no responde con la misma alegría de hace años (si es que responde, claro).

Por eso creo que no es bueno casarse, porque todo tiene su final, el amor no es por siempre, es un cuento de novela y sólo ahí existe.

26 enero 2008

LISTEN TO ME

KILLERS es uno de los mejores grupos de rock indie del mundo, eso sólo se comprueba escuchando un fragmento de cualquiera de sus canciones. Como fanático de esta banda, les recomiendo que la escuchen y verán que no les engaño. Aquí una muestra de una de sus canciones TOP … y la que más me gusta. El nombre no se los doy, pero es fácil averiguarlo; además si les gusta tienen que buscarlo, no? Psss, qué se habrán creído.

NO DÍGAS MÁS

Recuerdas AYER, cuando dormías en mi casa y por las noches conversábamos hasta quedarnos dormidas? Cuando escuchaba tus problemas y secaba tus lágrimas sinceras llenas de dolor? Cuando íbamos juntas a cualquier lugar y disfrutábamos estar juntas? Cuando reíamos sin parar por cualquier estupidez? Cuando no dejábamos de hablar en vez de hacer los trabajos? Cuando te pedía ayuda y sin pensarlo dos veces tú me la brindabas? Cuando ocultabas mis culpas y eras cómplice de ellas? Cuando mentías solamente porque yo te lo pedía? Recuerdas cuando éramos amigas, recuerdas cuando te quería?

Aún lo recuerdo, pero no sé que pasó, qué fue lo que te alejó de mí, qué me alejó de ti, tal vez no supe decir: Disculpa, no quise hacerlo, se me pasó. No lo sé. O tal vez sea que me cansé de ti, de tus palabras, de tus consejos, de tantos momentos insoportables. O tal vez encontré una mejor compañía que la tuya. O tal vez ya no te necesito, ya me puedo valer sola y sin nadie que se entrometa en mi vida. O tal vez me olvidé decirte: Hasta aquí nomás, es todo para nuestra amistad. No lo sé.

Sólo sé que cuando, recuerdo todos esos momentos, no puedo hacerme la idea de haber creado en mi atmósfera una barrera que impide que llegue a ti. El problema, es que esa barrera la puedo romper sin mucho esfuerzo, pero tal vez prefiero dejarlo así, evito complicarme las consecuencias que crearía si hubiera un agujero en la barrera, hasta ahora impenetrable. Y espero que siga así.

Dirigida a mi ‘amiga’ que aún la estimo, pero no me atrevo a decir más.

ROCKSANA

Mujer: caminabas bajo el cielo verde limón,
entre muchas mujeres y sólo dos hombres,
criatura de los cabellos negros ondulados,
de grandes ojos y de mirada inquietante.

Viaja a lo desconocido, a tierras lejanas,
camina a pasos lentos, pero muy seguros,
se aleja y sólo puedo ver su silueta borrosa,
queda su recuerdo, su aroma, su sonrisa.

Camina hacia el norte, hacia lo que no veo,
deja atrás recuerdos y pocas lágrimas,
ahora camina sobre un manto blanco,
tiembla de frío y de alegría espontánea.

Adiós nos dijiste, y chau te respondimos,
recordando nosotros acá, y tú tan lejos allá,
viviendo cada día diferente al primero,
te extrañamos, pero la vida continúa …

03 enero 2008

POEMA MMVIII

Feliz adiós año viejo,
mis recuerdos te dejo,
algunos pocos tristes,
otros muchos felices.
Salud por todo eso !!!

Para este nuevo año
primero me doy un baño,
así dura hasta diciembre,
sino me llega a mojar,
la lluvia de septiembre.

Celebré el año venidero,
con mis amigas de tercero,
bebimos, reímos y bailamos
y el nuevo año esperamos
deseando que sea mejor.

Cansados de tanto bailar,
salimos del boulevard,
quisimos ir a la playa,
a ver cómo amanece,
pero el sol en enero
no se aparece.

Fuimos a agua dulce,
aunque no era ‘dulce’,
con las olas jugamos,
en la arena caminamos
y cansados terminamos.

Un día para recordar,
y nunca poder olvidar,
vida echa de momentos,
de recuerdos imborrables,
de amig@s inolvidables.

Para todos aquellos que
dejaron su migaja de
amor en mí.