29 diciembre 2007

FRAGMENTOS DE UNA NOCHE

Sentí su calor de hembra quemándome la piel. Sentí su mirada penetrante cosquillándome la razón. Sentí su ser confundiendo mis sentidos. Sentí sus manos, que arrancaban el miedo, a medida que avanzaban hacia lo desconocido. Sentí caer en sus brazos y llegar al cielo, cruzar las estrellas y ver a Dios sonriendo. Sentí tenerla al enlazar nuestros labios y derramar libido. Sentí perderla al no recordar su rostro. No sentí cuándo, cómo, ni por qué pasó, pero ahora entiendo que te amo.

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