26 diciembre 2018

DÍGALO SIN MIEDO

"fucking agallas..." - Clara Yolks



Había evitado tantas veces su mirada de me gustas, que ahora era inevitable burlarla. Esa forma de mirar tan ensimismada, perdida en mis ojos, en mis palabras, en la ligera sonrisa que transmito. Sé lo que estaba creciendo en su corazón, pero sabía que tenía que zafarme. Recuerdo la primera vez que la vi, tan desaliñada, tan seria, tan tímida. Poco a poco fue tomando confianza y uno de esos me dijo: "Quería decirle algo". Sabía que era en ese momento lo que diría, pero aún así le dije: "Dígame". A lo que ella respondió: "No, nada, es algo sin importancia". Y luego se fue. Me sentí una vez más desafortunado por crear expectativas falsas, me sentí un patán por lograr un conflicto emocional dentro de ella y sabía que el día que lo dijera se sentiría peor, no para mi, sino para ella.

Empezó a maquillarse, a ponerse labial, a sonreírme seguido y siempre yo tan esquivo, tan indiferente; creo que ahí radica esa atracción; tan distante y puntual en las palabras. Así pasamos casi un año, donde cada día era una pregunta que tenía la intención de contestarle, y sin querer me involucraba más en sus deseos. Ésta última semana sólo la saludé una vez y fue de lejos, sin palabras, ni apretones de mano y menos con un beso en la mejilla, fue fría como me han enseñado. Yo pasé muchas veces por su lado pero siempre esquivando la mirada.

Hoy fue el último día de trabajo y la volví a ver. Nada de saludos y no porque la evitaba sino estaba ocupado. Pasamos un día con muchas actividades y despidiéndome de algunos compañeros y ya al final me la encontré inevitablemente. Se despidió de mi con un beso, algo que pocas veces o nunca hicimos, y luego me deseo lo mejor para el año venidero. Y apareció otra vez esa frustración oprimida en su pecho expresada en palabras: "Quería decirle algo" Era el momento, no habría otro, era el final de nuestras vidas y pensé que lo diría pero dijo otra vez: "No, nada" Le increpé porque sé, que al final debemos dejarlo todo: "Dígalo, sin miedo" La miré a los ojos y no pudo contenerlo: "Quería decirle que éste año me ha gustado" No recuerdo qué más dijo, porque me quedé atrapado en ésas palabras. Sabía lo que venía pero a la vez extrañado de escucharlo. Se despidió y le deseé buenos logros en lo que viene. Le regalé una sonrisa porque era lo único que le daría y le dije: "Gracias" Esa palabra refleja todo lo que un hombre como yo, puede devolver.

05 agosto 2018

RUPAC: MOCHILA LISTA


Es Julio, miércoles en la mañana, días de calor en Rupac, una ciudadela escondida en la cumbre más alta de La Florida a las afueras de Huaral. Iniciamos nuestro recorrido bien temprano, con las cosas más importantes: carpa, bolsa de dormir, protector solar, agua, más agua, alimento con carbohidratos, pastillas para la altura.

Partimos desde Lima, hasta llegar al Paradero Acho. Al frente está los buses que salen a Huaral. Precio S/ 6. La línea más conocida es Z-Bus (zetabus) Son las 7 am y hay tiempo para un desayuno en la misma terminal. Un café bien cargado y su pan con lo que haya. Salimos 7:20 am y estamos llegando cerca a la 9 am. El trayecto, nublado en Lima y se va despejando hasta recibirnos con un sol radiante en Huaral.

Para llegar a la Florida se debe tomar una minivan en el Grifo Pinasco, para ello tomamos un mototaxi con nuestros cachivaches. Al llegar hay una estación con varios minivan dentro. Nos dice el chofer que generalmente salen los días viernes y sábado a Rupac. Nos ofrece llevarnos por S/ 140. Decidimos salir y buscar más opciones. Al frente hay taxistas que hacen guías y ofrece llevarnos por S/ 100. Sólo somos 2 así que aceptamos. S/ 50 cada uno. Empezamos el viaje hacia Rupac a las 9:30 am.


La Ruta es: La Florida – Pampas – Rupac. Debemos llegar a Pampas, una ciudad abandonada para iniciar la caminata, pero antes pasamos por la Florida donde hay gente y pueden aprovechar para comprar algún alimento faltante. Tiene una plaza pequeña y al entrar hay que pagar un ticket a la Comunidad Campesina de S/ 10 para el cuidado y preservación del Patrimonio Cultural. El taxi sigue adelante y 20 minutos después llegamos las Pampas a las 2 pm. Es bueno pedir un número al taxista para coordinar el regreso. No hay nadie en Pampas y nos sentamos a comer para iniciar el trekking.


El cielo se cubre con nubes despejadas y en la cima de la montaña logramos ver las ruinas. Nos adentramos iniciando un descenso hasta llegar a una cascada hermosa y refrescarnos un poco. Luego inicia el ascenso por una trocha estrecha que se torna polvorienta mientras el sol nos saluda a los lejos. La ruta la hicimos en 3 horas con un buen estado físico. Llevar zapatillas que eviten resbalarse. En el trayecto hay varios puntos que nos guían hacia Rupac. La gente que visita deja sus desperdicios en el camino. Hay botellas de plástico, vidrio, bolsas, latas, se encuentra de todo. ¡Qué falta de respeto!


Hacemos varias paradas a medida que se nota el cansancio. Llevamos fruta y lo alternamos con agua. Protector solar para el intenso calor. El paisaje es hermoso y tiene un silencio mágico. A lo lejos el sonido de un burro rebuznando nos contagia de risa. Seguimos avanzando y nos encontramos con un grupo familiar de 10 personas. Cerca al final un letrero que dice: Rupac a 800 m nos recibe y nos da fuerzas para continuar. No parecen 800 m cuando ascendemos y vamos muy cansados. Finalmente llegamos a otro letrero que dice: Rupac a 300 m. Ahí se encuentra otra instalación de la ciudadela. No entramos pero los compañeros que encontramos dijeron que el paso está restringido. Teníamos que seguir subiendo.





En el camino se va observando las edificaciones en la cumbre, hay flores rojas, mucha vegetación, un cactus con espinas largas, muchas lagartijas que se camuflan en la vegetación, aves que cantan y bailan, colibrís que pasan cerca al camino. Mucho que admirar. En la cima hay un descampado con restos de fogata. Ahí decidimos acampar y descansar del agotador viaje. Son las 5 pm. Perfecto para iniciar una fogata. Para el fuego llevar alcohol en gel, encendedor. En los alrededores se puede encontrar leña y bosta de los burros, un excelente encendedor de fuego.


Se va ocultando el sol y el color rojizo que muestra es maravilloso. En la noche se puede apreciar muchas estrellas en el cielo. El frío es intenso. Llevar una carpa térmica y una bolsa de dormir que abrigue. Se puede colocar cartón bajo la carpa como aislante del frío. Tomar alguna pastillas para el soroche, dolor de cabeza, malestar. Comer ligero. Hora de dormir.

A la mañana siguiente desde las 6 am el sol sale nuevamente con un paisaje para fotografiar. Iniciamos la exploración a las edificaciones y al talento en las construcciones precisas. Espero que la vean ustedes mismos. Estuvimos un buen rato visitando explorando y tomando fotografías. Si las nubes son espesas se puede quedar una más asombrado. Guardamos la carpa. Hora de regresar.



El camino de regreso es más rápido. Tener cuidado al bajar para evitar los resbalones. El suelo es polvoriento. Al llegar a Pampas encontramos movilidad porque los choferes intercambian información de los que llegan ahí. Regresamos con una pareja en el taxi. S/ 30 cada uno. En el regreso pueden comprar frutas en las casas del camino que cosechan directamente. Nos llevamos grandes recuerdos y maravillosos momentos. ¡Adiós Rupac!





15 mayo 2018

EL CORAZÓN ES UN MÚSCULO

"And try to love someone..." - Gang of Youths


Se rompió algo dentro de mi. Algo que no sabía que existía. Ya no perderé más tiempo en imaginar el pasado. Saldré de la sombra de los recuerdos. Ahora mismo tengo una sonrisa en mis labios. El amor sólo es un instrumento de dolor. Me seguiré moviendo conociendo extraños. Sin importar las consecuencias de mis actos, aunque después sólo quede un vacío imposible de llenar. Las calles serán coloridas y se llenarán de sonrisas sinceras. No quiero ir por el camino del dolor por siempre. No gastaré mis años planificando ideas imaginarias. Sólo quiero intentar amar a alguien más.

Responderé todos los mensajes que obvié. Soy humano y tengo miedo del mañana. Pero me haré fuerte. Ya no temo entregar todo pues no me queda nada. Tocaré tu cabello y te susurraré al oido cosas lindas. Enredaré mis brazos a tu cintura y tocaré tu alma. Seré paciente a todas tus preguntas y las responderé todas siempre alegre. Escucharé mi canción favorita miles de veces hasta aburrirme y también oiré las tuyas. Ahora siento tu perfume en mis dedos. Me pregunto qué está pasando! El corazón es un músculo y necesita latir en mi pecho. Sólo quiero intentar amar a alguien más.

11 enero 2018

ESCÓNDETE

"run for cover..." - The Killers



Toqué la puerta de madera dos veces, el tercero se detuvo porque mis nudillos dijeron: stop! Mientras esperaba me distraje con los ladridos de los perros del vecino. Siempre ladraban cuando tocaba la puerta. No sé si me olían y sólo ladraban ante cualquier ruido. Al rato abrió la puerta papá, sonrió y me dio un beso en la mejilla. Lo recibí sin sentir ninguna emoción y le respondí con un hola y una media sonrisa que al girarme inmediamente se disipó. Subí los quince escalones al segundo piso. Me gustaba que los peldaños tuvieran una cubierta suave y silenciosa. Cuando llegaba con dolor de cabeza éso me calmaba. Abrí la puerta de mi cuarto y caí plácidamente sobre mi cama que estaba tendida gracias a mamá. Cerré los ojos y veinticinco minutos después desperté.

Estaba mirando el techo a oscuras y me vino otra vez esas ideas de acabar con mi vida. Puse las manos en mi garganta y me imaginé asfixiándome. En ese silencio todo podía pasar. Nadie se daría cuenta de mi presencia. Todavía me picaba las cicatrices de la muñeca. Cerré los ojos y se me vino a la mente por quién podría permanecer aún en este mundo infame. Era mucha responsabilidad el tener la presencia de mi hermanita y nuestros recuerdos que fueran a desvanecerse y producir algún trauma en ella. Pero yo tenía ya planeado todo. Sólo faltaba el paso final, atreverme.